Componentes clave en sistemas de calefacción y refrigeración, diseñados para almacenar energía térmica y mejorar la eficiencia operativa del sistema. Estos depósitos actúan como un «amortiguador» térmico, absorbiendo el exceso de calor o frío generado durante los períodos de baja demanda y liberándolo cuando la demanda aumenta.
En sistemas de calefacción, los depósitos de inercia permiten almacenar el calor generado por calderas, bombas de calor o paneles solares térmicos, asegurando un suministro constante y eficiente de agua caliente incluso durante los picos de demanda. En sistemas de refrigeración, funcionan de manera similar, almacenando el frío para estabilizar la temperatura y reducir el trabajo de los equipos de enfriamiento durante los períodos de alta demanda.
Fabricados en materiales resistentes y aislantes, estos depósitos minimizan las pérdidas de energía y mejoran la eficiencia global del sistema. Además, ayudan a prolongar la vida útil de los equipos de generación de calor y frío al reducir el número de ciclos de encendido y apagado.

Preguntas frecuentes sobre depósitos de inercia
¿Qué es un depósito de inercia y para qué sirve?
Un depósito de inercia es un acumulador hidráulico que aumenta el volumen de agua del circuito para aportar estabilidad térmica e hidráulica. Se usa para reducir ciclos de arranque/parada, mejorar el rendimiento y estabilizar temperaturas en instalaciones de calefacción, refrigeración o climatización.
¿En qué instalaciones se utiliza un depósito de inercia?
Es habitual en instalaciones con bombas de calor, calderas, enfriadoras y sistemas HVAC en general, especialmente cuando hay variaciones de demanda o se quiere desacoplar circuito primario y secundario.
¿Qué beneficios aporta un depósito de inercia?
Ayuda a estabilizar la temperatura del circuito, reduce arranques frecuentes del generador (mejorando vida útil), puede mejorar la eficiencia energética y facilita un funcionamiento más estable del sistema hidráulico.
¿Qué diferencia hay entre un depósito de inercia y un vaso/depósito de expansión?
El depósito de inercia aporta volumen para estabilidad térmica e hidráulica (acumulación). El depósito/vaso de expansión compensa dilataciones y estabiliza presión. Son componentes distintos y pueden coexistir en la misma instalación.
¿Cómo se dimensiona un depósito de inercia?
Depende de la potencia del generador, el caudal del circuito, el tipo de emisor, el salto térmico y el objetivo (reducir ciclos, desacoplar circuitos, estabilidad). Con esos datos se define el volumen adecuado.
¿Qué datos necesitáis para recomendar el depósito de inercia adecuado?
Indícanos: tipo de instalación (calefacción/refrigeración), potencia del generador (caldera/bomba de calor/enfriadora), volumen o caudal del circuito si se conoce, temperaturas de trabajo (ida/retorno), tipo de emisores, espacio disponible, conexiones (DN) y si se quiere desacoplar primario/secundario.
¿Dónde se instala normalmente un depósito de inercia?
Suele instalarse en sala de máquinas, integrado en el circuito hidráulico para estabilizarlo. La ubicación exacta (primario/secundario, ida/retorno) depende del esquema de la instalación y del objetivo del depósito.
¿Un depósito de inercia ayuda en problemas de caudal mínimo en bombas de calor o calderas?
En muchos casos sí, porque aporta volumen y puede ayudar a estabilizar caudales y temperaturas, reduciendo arranques/paradas. La solución correcta depende del esquema hidráulico y del control de la instalación.
¿Qué mantenimiento requiere un depósito de inercia?
Normalmente es bajo. Se recomienda revisar estanqueidad, estado del aislamiento (si aplica), purga de aire del circuito y mantener una correcta calidad del agua para evitar corrosión o incrustaciones.
¿Podéis asesorar y preparar oferta?
Sí. Con el tipo de instalación, potencia, temperaturas y datos del circuito, podemos recomendar el depósito de inercia adecuado y preparar oferta.
